Archivo para enero, 2008
Texto de problema-solución
Esta vez he escrito un texto de problema-solución en condiciones. El tema es el mismo que en otro texto que hice, pero este es más largo y más completo. Espero que os guste.
¿QUÉ PODRÍAMOS HACER PARA DETENER LAS PINTADAS SOBRE LAS CALLES?
Las pintadas sobre las calles son un problema para los ciudadanos que las tienen. Puedes encontrarlas en cualquier sitio; desde la fachada de un edificio hasta en tu propio coche, y lo único que hacen es estropearlo todo. Por eso, si no hacemos nada para paralizar est e vandalismo, o arte para algunos, nuestras calles irán de mal en peor.
Desde mi punto de vista, las causas fundamentales de este problema son la poca atención que prestan los ayuntamientos sobre los jóvenes y el no poder desarrollar la creatividad de éstos. Los ayuntamientos son conscientes de las pintadas, pero no le dedican tiempo a buscar soluciones. De mientras, los jóvenes desarrollan su creatividad y manifiestan sus opiniones mediante las pintadas en lugares donde se vean bien.
Existen muchas maneras de combatir las pintadas sobre las calles. Algunas medidas las deben tomar los que las realizan, y las otras, el ayuntamiento del municipio.
La primera solución que propongo es que los ayuntamientos organicen cursillos de graffiti que sean económicos. Puede que los chavales hagan pintadas porque no saben hacer graffiti y estén ensayando. Debemos diferenciar los términos “graffiti” y “pintada”, ya que no son lo mismo. Las pintadas no sirven para decorar, pero los graffiti, en cambio, se suelen hacer sobre muchos edificios para ello.
También podrían levantar algún muro o pared exclusivamente para ser pintada y no estropear las fachadas ni el mobiliario urbano. Las casas a punto de derribar serían otra alternativa para pintar.
Otra solución sería elaborar concursos para desarrollar su creatividad y no tener que estropear nada, ya que se hará sobre papel. El dibujo del concursante ganador se podría copiar por el mismo autor en la pared del centro juvenil del pueblo.
Una alternativa, pero poco eficaz , sería multar a los que realicen pintadas. No tendría éxito porque es muy difícil pillar a todos y, además, pintan por la noche. El castigo, en vez de dinero, será limpiar las pintadas de cierta zona para que se les quitasen las ganas de volver a hacerlo.
En resumen, para resolver el problema de las pintadas es necesario que colaboren los ayuntamientos, organizando cursillos, concursos y zonas específicas donde se pueda pintar, y los propios graffiteros para aprovechar todo lo organizado y respetar las calles y a los ciudadanos.
